A todos ellos

Cualquier día es bueno para pasear por la calle Arenal y pararse, como casi siempre que puedo, en la Librería del comienzo de San Ginés que guarda libros amarillentos, llenos de polvo y encanto; mucho encanto.

Aleatoriamente abro varios, y al final alguno me absorbe por unos minutos. Sólo hay que echar una ojeada siempre de fin a principio (mis manías y yo, yo y mis manías) y después leer el prólogo para ver qué quiere enseñarnos el autor en esa ocasión.

El siglo pasado este país ya sufría la pandemia que hoy nos mantiene con un ancla en el fondo de nuestra particular forma de vivir y de pensar que las cosas se solucionan por si mismas, de los quijotes y sanchos habitantes de España. Así, al leer este prólogo tras quitarle un poco el polvo de un soplo me doy cuenta que los actores somos diferentes pero la historia sigue siendo la misma, y dice así:

A los que esperan y sueñan pasados o revoluciones.

A los que laboran vegetativamente.

A los que ya no creen, indiferentes o ajenos.

A los que fueron vencidos, doloridos y olvidados.

A los rapaces y reptantes cínicos.

A los que triunfan.

A los fieles y a los que sirven, sobre todo.

A todo ese mundo vario, contradictorio, rebelde, manoso,

genial y miserable,

heroico y rastrero,

egoísta y generoso,

quijote y sancho,

de la profunda y trascendente Humanidad Española.

 

Nota: No me acuerdo del autor del libro ni del título. En ese momento me pareció trascendente el mensaje.

Esperando que en algún momento el argumento dé un giro que permita a esta sociedad evolucionar más allá del fútbol y la televisión basura.

 

Olga Alonso

 

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Historia del Saeta

Para mí el HA-200 ‘Saeta’ siempre ha sido un avión emblemático. Hace una semana, el 5 de mayo, ocurrió una terrible desgracia en el histórico Aeródromo de Cuatro Vientos que le costaría la vida a un piloto, comandante del EA, y por consiguiente también la pérdida del Saeta de la Fundación Infante de Orleans (FIO) cuyo fin es la divulgación de la historia de la aviación mediante demostraciones aéreas.

Me gustaría dar un pequeño homenaje y contaros por qué es importante para mí este reactor. Volvía del trabajo e iba hablando con mi jefe del fatal suceso, y de la historia de este insigne avión a reacción. Su historia merece especial mención, no puede ser olvidada, así que trataré de aunar algunas particularidades de su historia en unos párrafos.

HA-200 Saeta

Fuente: www.aerotrastornados.com

Todo comenzó en Sevilla, cuando el ingeniero alemán Wilhelm Messerschmitt conocido por ser creador de diversos aviones como el famoso Me-109, entre otros muchos, firmó un contrato con la empresa española fabricante de aeronaves Hispano Aviación. Después de la 2ª Guerra Mundial, al igual que otros profesionales del mundo de la aviación alemanes, tuvo que emigrar debido a que políticamente estaba restringido en Alemania la fabricación de cualquier tipo de aeronave, civil o militar y sencilla o compleja. Así pues bajo ese clima, Messerschmitt y un grupo de 15 ayudantes alemanes del profesor fueron contratados por Hispano Aviación que firmó un contrato con el Ejército del Aire Español y una de las creaciones que llevaron a cabo fue el Hispano Aviación HA-200 “Saeta”, que era un avión a reacción de entrenamiento.

Los otros proyectos fueron el HA-100 ‘Triana’ avión entrenador de hélice y el HA-300, caza supersónico que por falta de presupuesto España finalmente tuvo que vender su diseño y desarrollo a Egipto que comercializó con el nombre de Helwan HA-300; el motivo fue el alto coste de llevar a cabo la fabricación de éste avión supersónico, Franco se negó a asumir ese coste cuando supo el coste de fabricación teniendo ya el diseño por completo.

Pero vamos a hablar del HA-200 Saeta.

 

El Ministerio del Aire compró la licencia de fabricación del motor a reacción francés Marboré de Turbomeca que sería el motor que equiparía el Saeta. El fabricante español de motores, ENMASA (Empresa Nacional de Motores de Aviación S.A.), se encargaría de su fabricación en la factoría de Barcelona.

El HA-100 sirvió como base para el diseño del HA-200, así pues Messerschmitt tuvo que enfrentarse a varios retos de rediseño al haberlos predeterminado como comunes en ambos aviones. El más prominente fue la situación de los motores, el Saeta además necesitaba mayor empuje para despegar por lo que con un motor no fue suficiente y tuvo que añadir otro más, de ahí su característico morro.

La construcción de la cúpula de plexiglás también fue otro reto, que se tuvo que subsanar mediante “ensayo y error” y mucha imaginación porque España no disponía de experiencia fabricando este componente, pero se consiguió.

El parabrisas en esa época era un elemento de difícil construcción, la forma era compleja y había que evitar que se empañase por lo que se disponían de dos capas con una cámara de aire a través de la cual se inyectaba aire caliente que servía de aislante. Además la cabina era presurizada.

El primer prototipo voló por primera vez en agosto de 1955 en Sevilla.

Había problemas de fugas de aceite en los motores, se solucionó evacuándolo para que fuera quemado, pero también había problemas de altas temperaturas que se transmitían a la estructura del avión y a la cabina, para solucionarlo se dispusieron de aberturas en el morro para tener entradas de aire frío para refrigeración.

La transmisión de calor provenía de las toberas, había un revestimiento textil aislante que no era una superficie totalmente lisa y se dificultaba el flujo de aire. Posteriormente se cambió este material por duraluminio que sí era una superficie lisa y la refrigeración mejoró notablemente.

Una vez superados todos los obstáculos, el funcionamiento era excelente, era ligero y ágil, y se fabricaron varios prototipos que se enviaban a eventos internacionales para demostrar sus capacidades y poder así venderlo a otros países. Se acababa de producir un hito en la historia aeronáutica de España. El primer comprador de este avión a reacción español fue Egipto que compró 10 unidades. A lo largo de la vida del avión Egipto dispuso en su ejército de hasta 80 HA-200.

Con la experiencia adquirida en el desarrollo del HA200R1, nacieron otros HA200 modificación de éstos, con una planta motriz de mayor potencia, éstos serían el HA200E y el Super Saeta que eran monoplazas para disponer de espacio para un depósito de combustible y tenían un diseño nuevo de las tomas de aire.

Una anécdota curiosa respecto a la historia del Saeta fue el encargo de un millonario americano que quería una versión civil del SAETA con cabina de pasajeros, el HA-56. Se construyó una maqueta a escala 1:1 y el magnate americano desapareció sin costear la maqueta.

En 1963 nuestro Gobierno encargó 55 unidades para entrar en servicio en el Ala 43 de Villanubla y en la Escuela Básica de Matacán. Posteriormente se determinó la conversión de dichos aviones en entrenadores ligeramente armados.

Fueron retirados en 1980 con tres primacías destacables en su haber: primer reactor nacional, primer aparato español con cabina presurizada y primer avión hispano exportado al extranjero.

En el Ejército del Aire sirvieron 117 ejemplares; 2 prototipos, 5 aviones de preserie, 30 de la serie HA-200A (E.14), 55 de la serie 200D (E.14B, luego C-10B) y 25 de la serie HA-220 (C.10C). Además, otros 10 de la serie HA-200B se enviaron a Egipto, que construyó 40 más bajo licencia. Tomó parte en el conflicto arabe-israelí de 1967.

Fue empleado en misiones de escuela (los E-14) y tácticas (los C-10) y desplegó en Villanubla, Matacán, San Javier, Morón y Gando.

Las últimas unidades operativas de “Saetas” estuvieron en el Escuadrón 214 de Morón, que se disolvió a finales de 1981, y en la Academia General del Aire (AGA) en San Javier.

Las particularidades hacen del Saeta un avión especial, algunas unidades han sido revendidas a aficionados de la aeronáutica en EEUU después de su retirada en el ejército español.

Al final Hispano Aviación fue comprada por Construcciones Aeronáuticas (CASA).

 

Fuentes:

Willy Messerschmitt

El Saeta un avión made in Triana

Festival aéreo “75 aniversario primer vuelo del Saeta y 75º Aniversario vuelos de record en Sevilla”, Morón de la Frontera, Octubre 2005

Ejército del Aire

Crónica de la aviación. Editorial Plaza y Janes

‘El taller de Ícaro. Historia de la Hispano Aviación, 1917-1972’, de Marcelino Viejo Canalejas

 

 

Y a decir verdad, envidio esa época, ojalá llegue el momento en el cual ingenieros españoles vuelvan a desarrollar sus propios pájaros de metal. España, ahora más que nunca necesita know-how en este tipo de sectores altamente cualificados.

No puede ser. Mi pequeña odisea para crear una Asociación

Después de pasarme la mañana en Hacienda haciendo trámites, pasando de mesa en mesa y volviéndome loca, llego a casa con las dudas que tenía sin resolver porque ellos no saben decirme qué procedimientos tengo que seguir, mi conclusión es que: No puede ser.

No puede ser que ni la propia Hacienda sepa qué trámites tiene que seguir una Asociación para poder hacer todo legalmente pero si te confundes tienes que pasar por caja.

No puede ser que tengamos que pagar modelos de formularios a unos precios desorbitados para solamente cubrir una hoja, y si lo llevas de casa te dan mil rodeos para que al final tengas que comprarlo.

No puede ser que paguemos justos por pecadores. Que los destrozos que han hecho los políticos en este país, yo no quiero pagarlos.

No puede ser que sea tan complejo crear una Asociación sin ánimo de lucro.

No puede ser que la Administración por desidia se confunda  al escribir nombres y lo llene de faltas de ortografía, ¡vergonzosas!

No puede ser que quienes queremos hacer algo de modo altruísta lo tengamos tan difícil que perdamos la paciencia y la esperanza en el futuro de este país, y al final se acabe por tomar la rutina como modo de vida.

No puede ser que se le den facilidades a las Asociaciones de teatro, juegos o deportes y no a las de tecnología.

No puede ser que esa gente que nos representa se pavoneen en los medios hablando de educación y emprendimiento y a quienes quieren hacer algo se les pongan mil trabas y costes para que desistan.

No puede ser que el país se derrumbe a pasos agigantados y nadie tome realmente las riendas con medidas necesarias.

No puede ser que se intente asfixiar a las pymes porque ahora estemos endeudados hasta las cejas.

Podría sumar miles de “No puede ser más” pero creo que es suficiente para mostrar mi descontento con el presente que estoy viviendo en mi pequeña odisea al crear una asociación. Y es que hace meses que empecé a buscar por la universidad un cuarto pequeño para crear una asociación que puede aportar mucho a los estudiantes, era imposible, todo parece estar ocupado. Llamé a mil puertas, al final se nos ha abierto una pero llevamos más de un mes gestionando la constitución de la asociación, Gaudi3D. Pensamos que los tramites serían más sencillos al realizarse como asociación estatal, ya que constituirla en la universidad llevaría más de 3 meses…. ¡¡¡3 meses!!! de verdad, ¿es lógico que se tarde tanto en tramitar algo tan sencillo como esto? Todo sería más sencillo si te dieran un punto donde encontrar toda la información desglosada y completa para saber a qué acogerte y que los formularios realmente estuvieran bien hechos, ¿Cómo puede ser que tengan defectos de forma y te ralenticen todo tu proceso por su culpa? ¿Cómo puede ser que en el siglo XXI no se puedan gestionar los trámites telemáticamente? Los trámites que pueden realizarse telemáticamente siempre fallan, a mí no me vale.

Y me da igual hablar de asociación que de empresa, es extrapolable. Ahora más que nunca necesitamos cambios de fondo en el funcionamiento burocrático, ES UN LASTRE PARA ESTE PAÍS. Es el momento del cambio. El vaso está más que medio vacío y yo tengo ganas de aportar algo, crear cosas, pero me da la sensación de que no me dejan y la sensación de impotencia hay días que me tumba, otros en cambio aún me da más fortaleza para seguir adelante. Odio que se les llene la boca hablando de emprendedores y sólo escuchan a los grandes empresarios. Odio que se recorten las necesidades básicas, que bajo mi punto de vista son la educación y la sanidad, y en cambio no se recorten los sueldos los altos mandatarios.

Estoy cansada de leer todos los días las mismas noticias, nuevas tramas, nuevas historias malversación de fondos… y que sigan tan campantes como si no hubiera ocurrido nada, en cambio el resto seguimos cotizando para que el resto de la gente que se encuentra en paro pueda al menos vivir.

 

Y no, no puede ser.

 

Emprender y crear en universidades españolas

Parecen ser términos antónimos emprender y crear respecto a universidad y España.

En este clima político-económico que estamos atravesando es difícil creer en un paradigma de universidad española emprendedora, yo personalmente creo que es el futuro y si no se establecen los ingredientes necesarios para que ello tenga lugar estaremos condenados a la mediocridad que día a día nos ata de pies y manos o nos invita a alejarnos de nuestro país en búsqueda de El Dorado.

No quiero entrar a valorar la desproporcionada subida de tasas de las universidades públicas ni los recortes en investigación, así como los presupuestos con los que se cuenta, no, sólo quiero dar mi punto de vista para un cambio que podemos lograr cada uno en su punto y medida.

A diario leemos noticias y artículos sobre nuevos compuestos, inventos y descubrimientos fruto de la investigación de estudiantes / investigadores de las mejores universidades del mundo. ¿Por qué no en España? ¿La crisis?

Citando a Einstein: “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos”.

El ejemplo perfecto del tipo de universidad que debería ser la española en su cómputo es Stanford o MIT. Se trata de buscar patrones que han funcionado en las mejores universidades del mundo y extrapolarlos adaptándolos a nuestras universidades.

Por ejemplo, Stanford pasó de ser una inhóspita zona de granjas en Palo Alto en 1870 a convertirse en una de las mejores universidades donde existe un ecosistema increíble para que los estudiantes puedan y tengan acceso a crear; la historia de Google comenzó en un dormitorio de estudiantes de la universidad, también la de Hewlett-Packard, Yahoo o Sun Microsystems.

Este año Stanford ha ofrecido cursos online en abierto (y gratuitos) para que cualquier persona pueda realizar cursos en diversos ámbitos, ha tenido gran acogida por la programación y forma de llevarse a cabo. Esta forma de estudio fue pionera del MIT hace 10 años con OpenCourseWare (OCW) habiendo alcanzado más de 2000 cursos impartidos.

Por su parte MIT tiene diversos grupos de estudiantes que participan en muchas competiciones y experimentan con el fin de aprender, así como iniciativas focalizadas en la investigación del cáncer, energía etc.

El ecosistema que se ha formado en estas universidades es el que las universidades españolas tienen que conseguir crear.

Falta financiación, es cierto, pero muchas de las iniciativas se pueden realizar con pocos recursos simplemente con un poco de esfuerzo por parte de las universidades y un empuje considerable de los estudiantes y apoyo de profesores. Los estudiantes somos la base de la pirámide, la universidad nos necesita y nosotros la necesitamos a ella para ser mejores profesionales en el futuro. La mejor manera de llegar a ser un gran profesional se consigue teniendo mayores capacidades para enfrentar problemas, haber vivido experiencias que no se aprenden en los libros, construir ideas con otros estudiantes, dar solución a problemas que se crean…

Este año he participado en un proyecto universitario, crear un robot submarino inteligente para competir con algunas de las mejores universidades del mundo. Nos hemos encontrado con millones de dificultades pero no lo hemos dejado de lado por falta de financiación, en estos momentos están algunos de mis compañeros en EEUU en la competición, otros no hemos podido ir por falta de dinero, pero lo importante es todo lo que hemos aprendido estos meses. Queremos que la asociación que se ha formado FuVe (Future Vehicles and Entrepreneurs) sea el medio idóneo para que diferentes estudiantes con inquietudes puedan construir proyectos para participar en todo tipo de competiciones, votamos por el cambio.

Por ello todos los entes que forman parte del sistema educativo tienen que poner de su parte para que podamos lograr tener un país de jóvenes competitivos.

Desde las universidades cada vez nacen más iniciativas como ActúaUPM en la Universidad Politécnica de Madrid donde alumnos e investigadores pueden presentar ideas de negocio para luego intentar llevarlas a cabo y crear la empresa finalmente; cito ActúaUPM por conocerla y haber participado, pero existen competiciones similares en otras universidades españolas.

Además, los profesores y la propia universidad creo que necesitan un cambio de mentalidad, animando a los estudiantes a involucrarse en nuevas ideas, también proponiendo y haciendo un sistema educativo más interactivo y abierto, o al menos que ayuden a los que sí quieren crear algo no poniendo trabas para no tener que sacrificar la carrera universitaria.

Existen pocos profesores con esta filosofía pero yo tengo confianza en que ellos si pueden cambiar el entorno universitario desde dentro.

No es el mejor momento para muchas cosas, pero siempre es buen momento para cambiar un poco España, y crear un ecosistema de innovación y creatividad, sólo hay que querer.

 

También podéis leer mi publicación en : http://www.optimismodigital.com/emprendimiento/emprender-y-crear-en-universidades-espanolas/

El triunfo de los mediocres

“Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.

Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional. Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado. Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas. Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.”

Fuente: David Jiménez

Vivimos una crisis de cultura y es la peor de las crisis que se pueden vivir, más allá de la económica.