Todos sabemos …

Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales.

Sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra
Pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar.

Sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia
Pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién.

Sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos
Y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos.

Sabemos que el odio viene lleno de imposturas
Pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval.

Sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos
Pero también que los saciados responderán por los hambrientos.

Sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso
Pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado.

Sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad
Pero la bondad suele escaparse por los tejados.

Sabemos que los decididores deciden como locos o miserables
Y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan.

Sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales.

Como si fuéramos inmortales – M. Benedetti