Todos sabemos …

Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales.

Sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra
Pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar.

Sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia
Pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién.

Sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos
Y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos.

Sabemos que el odio viene lleno de imposturas
Pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval.

Sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos
Pero también que los saciados responderán por los hambrientos.

Sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso
Pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado.

Sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad
Pero la bondad suele escaparse por los tejados.

Sabemos que los decididores deciden como locos o miserables
Y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan.

Sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales.

Como si fuéramos inmortales – M. Benedetti

Madrid es ella

Ella era toda la poesía que se escribía en Madrid.
El verso más bonito de Gran Vía.
La boca más hermosa de Malasaña.
Los ojos más tímidos de los cines de Callao.
La cabeza más heavy que había pasado por Argüelles.
La cintura más bonita que veías por el metro.
Las piernas más largas de la Plaza Mayor.
La falda más corta de Montera.
La musa que aún seguía inspirando a la estatua de Bécquer.
El rayo de sol más brillante de una tarde de domingo en el Retiro.
La reliquia más bonita del rastro.
La que podía domar los leones de Cibeles.
La quinta torre de Madrid.
El palacio más Real de todo mi reino.
Madrid es ella, y yo, solo una de sus calles.
Ella es el monumento que fotografía Atocha.
La que se manifiesta frente al Congreso.
La decimotercera uva de la Puerta del Sol.
El cabello más hermoso de Salamanca.
A la que todos los hindúes regalan rosas y cervezas en La Latina.
Los labios más rojos del Calderón.
La más loca de toda Chueca.
La de la carpeta rosa del Campus de la Complutense.
El paseo más largo a través de toda Castellana.
El culo más bonito del Retiro.
El corazón más salvaje del Bernabéu.
El musical más visitado de Gran Vía.
El teatro con menos aforo de la capital.
La mejor obra de arte del Prado.
La que envuelve en flores a los toros en las Ventas.
Ella es la única estrella que brilla en Madrid.
Ella es Madrid.
La que baila como una loca en la pista de cualquier garito de Huertas.
La chica de Tirso, y la lady Madrid de Pereza.
A la que no hace falta escribirle, porque es pura poesía.
La que es capaz de enderezar las Torres Kio.
El cubo más helado de cerveza de la Sureña de Gran Vía.
La nariz más roja de Casa de Campo.
Los acordes de jazz más hermosos del Café Central.
La niña que ríe como nadie en Cortilandia.
Los copos de nieve que los tejados echan de menos.
La única diosa de todas las catedrales.
A la que cantan en Libertad 8.
El único monumento del Templo de Debod.
La palabra más bonita del barrio de las letras.
La única movida que existió en Madrid.
Ella, ella, ella, ella. Ella es: Madrid

Color Salmón

Quizás nunca te lo has preguntado, o no le has dado más importancia pero te habrás dado cuenta de que el color de la sección de economía o de los periódicos de finanzas es diferente del resto.¿por qué no sociedad? ¿o deportes? ¿o política?

Yo me lo acabo de preguntar y como “la curiosidad mató al gato” tenía la necesidad imperiosa de buscarlo para saciar mi curiosidad y me ha parecido bastante curiosa la razón de la hegemonía de este color para este tipo de lecturas.

Todo comenzó en 1888 con la llegada de Financial Times, ya que por aquel entonces era Financial News el referente, ‘el periódico de economía’ con mayúsculas.

La competencia podía hacer mella en el número de lectores de Financial Times, sumado a que tenían un nombre parecido. Había que diferenciarse, y el modo en que lo realizó Financial News fue sublime (o a mí me lo parece).

Tenían que llamar la atención de los compradores en los kioscos ¿cómo? cambiando el color por el salmón, era un gesto sencillo pero eficaz. Con esta maniobra tan sencilla Financial Times se convirtió en el rey de las noticias financieras.

Y vaya si fue eficaz, que ahora la gran mayoría de periódicos especializados (y las secciones de finanzas) utilizan este color para que se identifique el contenido económico del resto.

Falta algo,… ¡Color! ¿Por qué salmón?

Decidieron utilizar este color porque era más barato que el resto.

 

 

Olga Alonso

Que la curiosidad siga matando gatos